¡Por fin ha llegado la silla de ruedas eléctrica para Krishna tan esperada!

Krishna, como ya conocéis, es un gran amigo de Nepal del centro Kaghnedra que acoge a personas con discapacidad. Desde hace unos meses, su silla de ruedas se estropeó, y nos pidió ayuda para conseguir una silla nueva. Para él, la silla es una parte más de su cuerpo, ya que es la única forma que tiene de desplazarse y poder ser más autónomo. Entre varias organizaciones y amig@s de Krishna, pudimos recaudar el dinero necesario para financiar una.
Ayer, después de un largo proceso logístico y burocrático, la silla llegó a sus manos. Su sonrisa es nuestra recompensa
.Hoy, por fin, pudo estrenarla.

Gracias a todas las personas que han puesto su grano de arena y lo han hecho posible.
A l@s amig@s de Krishna: Linda Scheppink, Marijke Beers, Erik Pijs, Marjike Beers, Anna Maria Hesse, Elvira Ocaña, Time for action, Michael McGowan. A Keshav y Miguel Romero, para facilitarnos el proceso.